
Un entrenamiento para principiantes en la máquina de remo es una de las mejores formas de empezar si buscas un entrenamiento de cuerpo completo que se adapte perfectamente a tu nivel actual. No se necesita experiencia, no hay que pasar ninguna prueba de coordinación y no hay presión para seguir el ritmo de nadie más en el gimnasio. Si has buscado un entrenamiento para principiantes en máquina de remo cerca de ti, este plan funciona en cualquier centro de 10 Fitness. Si necesitas un punto de partida para crear una rutina más amplia a partir de ahí, 10 Fitness Training tiene opciones que vale la pena explorar. Te sientas, agarras el mango y vas a tu propio ritmo. Eso es realmente todo lo que hace falta para empezar.
Principales conclusiones
¿Por qué el remo es tan adecuado para los principiantes?
La mayoría de los principiantes piensan que el remo tiene una curva de aprendizaje muy pronunciada. Pero no es así. Desde la primera remada se realiza un entrenamiento de todo el cuerpo, y tu estado físico actual no supone ningún obstáculo. La resistencia se adapta a la intensidad con la que remas. No tendrás que esforzarte al máximo para seguir el ritmo de la máquina desde el primer día.
Esa máquina de remo que está en la esquina pasa más desapercibida de lo que se merece. Da la impresión de que te exige algo incluso antes de sentarte: cierta experiencia, un nivel de forma física concreto, una técnica que aún no has aprendido. Pero no es así. La curva de aprendizaje dura quizá un día, y la mayor parte de ese tiempo la pasas simplemente acostumbrándote a ella.
El volante emite un sonido al dar el primer tirón, no es fuerte, solo un zumbido mecánico seco que se intensifica con el esfuerzo y se apaga al soltar. Las piernas impulsan, el mango se acerca, el asiento se desplaza hacia delante. Lo repites. Alrededor del tercer o cuarto tirón, ya no tienes que pensar en la sincronización. Tu cuerpo la encuentra. No porque la postura se haya fijado a la perfección, sino porque el ritmo ha dejado de resistirse.
Con un solo movimiento, las piernas, la espalda, el tronco y los brazos se activan al unísono. Esa coordinación es la clave. El remo moviliza aproximadamente el 86 % de los músculos en cada movimiento, lo que puede parecer mucho —y lo es—, pero eso no significa que te quedes sin fuerzas al cabo de diez minutos. Significa que el esfuerzo se acumula. Tu cuerpo gana en eficiencia más rápido de lo que lo haría con la mayoría de los demás ejercicios.
El movimiento sigue una secuencia natural. Las piernas van primero, generando entre el 60 % y el 65 % de la potencia. No se trata tanto de tirar como de empujar contra el suelo. A continuación, la espalda y el tronco estabilizan el cuerpo en el centro, aportando entre el 25 % y el 30 %. Los brazos completan el tirón, haciendo lo mínimo: solo alrededor del 10-15 % del trabajo. Los principiantes casi siempre esperan que sean principalmente los brazos. No es así. Las piernas harán cosas que no esperabas.
Lo que hace que el remo sea realmente ideal para principiantes es que tu estado físico actual no limita tu primera sesión. Tú controlas la resistencia. Tú controlas el ritmo. No hay que alcanzar una velocidad mínima, ni nadie que evalúe tu técnica desde el primer día. Es un entrenamiento cardiovascular de bajo impacto que protege las articulaciones sin dejar de exigirle al corazón y a los músculos un esfuerzo real.
A todo el mundo le cuesta el primer tirón. No es mala señal, es lo normal. Empieza con poca resistencia, ajústate los pies y reduce la velocidad lo suficiente como para darte cuenta de lo que ocurre: primero empujan las piernas, luego se inclina el torso hacia atrás y, por último, terminan los brazos. Tres cosas en ese orden, en cada remada. Parece mucho hasta que deja de serlo, y eso suele ocurrir más o menos en la marca de los 300 metros, cuando todo deja de ser una lista de pasos y empieza a ser movimiento. Una vez que sientes que la máquina es tuya, lo que puede hacer por tu cuerpo empieza a importar.
Los beneficios del remo para el cuerpo
El remo mejora la resistencia cardiovascular, quema muchas calorías y no daña las articulaciones, todo ello con cada remada. La mayoría de los entrenamientos te ofrecen una o dos de esas cosas. El remo te ofrece las tres de forma constante.
La mayoría de los ejercicios cardiovasculares te obligan a elegir entre dos males: correr a toda velocidad y destrozarte las articulaciones, o tomártelo con calma y preguntarte si realmente sirve de algo. El remo no funciona así. Hace que las piernas, la espalda y los brazos realicen el mismo movimiento al mismo tiempo, pone el corazón a trabajar de verdad y consigue todo eso sin acabar contigo. Sea cual sea tu punto de partida (primera semana tras la vuelta, principiante total o algo intermedio), es el tipo de entrenamiento que realmente se adapta a ti.
Un gasto calórico que se va sumando
¿Sabes cómo una carrera de 30 minutos puede hacer que te duelan las rodillas y las caderas durante el resto del día? El remo te permite quemar calorías de forma similar sin ese desgaste. Según Healthline, se queman unas 255 calorías en 30 minutos para una persona de 57 kg, y esa cifra aumenta con el peso corporal y el esfuerzo. Es un rendimiento considerable para media hora, y tus articulaciones no tienen que pagar el precio.
Resultados cardiovasculares que realmente notarás
Remar de forma constante fortalece notablemente el corazón y los pulmones. Un estudio de 2023 publicado en el *European Journal of Applied Physiology* hizo un seguimiento de un grupo de personas durante 12 semanas de entrenamiento con remo y descubrió que el consumo máximo de oxígeno aumentó un 16 %, y la potencia máxima un 27 %. Esto es lo que eso significa en la vida real: llegas al final de un tramo de escaleras y te encuentras bien. Sin quedarte sin aliento, sin tener que agarrarte a la barandilla. Simplemente bien. Llevas la compra desde el coche de una sola vez y aún te quedan fuerzas para empezar a preparar la cena. Eso es tu corazón y tus pulmones fortaleciéndose juntos, en cada sesión, acumulando resultados de forma silenciosa.
Suave con las articulaciones, exigente con tu forma física
El remo es un ejercicio cardiovascular de bajo impacto que no ejerce fuerzas bruscas sobre las rodillas, las caderas ni los tobillos. La Clínica Cleveland lo confirma directamente. Si tienes sensibilidad en las articulaciones, te estás recuperando de una lesión o simplemente buscas un ejercicio cardiovascular que puedas mantener a largo plazo, esto es más importante de lo que podría parecer a primera vista. Puedes remar con intensidad y seguir caminando con normalidad al día siguiente. Para más información sobre cómo cuidar tus articulaciones mientras te mantienes activo, echa un vistazo a la guía de 10 Fitness sobre ejercicios cardiovasculares de bajo impacto.
Y más allá del ejercicio cardiovascular y la quema de calorías, el remo desarrolla una fuerza real en todo el cuerpo, mejora la alineación postural y tiene un ritmo constante y cadencioso que a mucha gente le resulta sorprendentemente relajante. Es el tipo de entrenamiento que te aclara la mente mientras ejercita el cuerpo.
¿Por qué los diferentes objetivos siguen siendo adecuados para el remero?
El remo cambia la forma en que sientes tu cuerpo, y suele ocurrir antes de que te des cuenta. Los glúteos, los muslos, la espalda y los brazos intervienen todos en el mismo movimiento. La fuerza se desarrolla en todo el cuerpo a la vez, no solo en la zona que te has acordado de entrenar.
Al cabo de unas semanas, es posible que te des cuenta de que te mantienes más erguido sin darte cuenta, o de que subir al tercer piso ya no te deja tan agotado como antes. Si tu objetivo es tener más energía un martes por la tarde o aún tener fuerzas cuando llegues a casa, el remo te ayuda a conseguirlo. Con tres sesiones a la semana, tu cuerpo empieza a adaptarse poco a poco.
Si vienes del entrenamiento de fuerza, el efecto de transferencia es directo. El remo desarrolla la cadena posterior (glúteos, isquiotibiales y espalda), que es fundamental para las sentadillas, los peso muerto y prácticamente todos los ejercicios compuestos que te interesan. Además, contrarresta la postura encorvada e inclinada hacia delante que se va adquiriendo tras pasar horas sentado ante un escritorio. Y si practicas deporte de forma recreativa, la base cardiovascular que desarrollas te permite rendir mejor al final del partido y recuperarte más rápido entre sesiones.
La cuestión es que no tienes por qué elegir un objetivo y ceñirte a él. La máquina se adapta a lo que le des ese día.
Consejo para principiantes: Date permiso para ir despacio. Empieza con 10 o 15 minutos y céntrate en la técnica, no en lo rápido que suben los números. De hecho, la máquina de remo castiga las paladas apresuradas y descuidadas más de lo que premia la velocidad, así que esas primeras sesiones en las que estás buscando el ritmo adecuado... No es tiempo perdido. Estás sentando las bases sobre las que se asienta todo lo demás. Primero haz el movimiento correctamente y la velocidad vendrá sola, que es precisamente lo que vamos a ver a continuación.
Aprender el movimiento: las cuatro fases que utilizarás siempre
Cada remada consta de cuatro fases: agarre, empuje, finalización y recuperación. El orden en el que las aprendas es el orden en el que las utilizarás, y el aspecto en el que la mayoría de la gente se equivoca desde el principio es de dónde proviene la fuerza. Proviene de las piernas, no de los brazos, y esa secuencia lo cambia todo.
Oirás nombrar esas cuatro fases como si fuera una lista de comprobación. Sin embargo, en realidad aún no son cuatro cosas distintas. No lo serán hasta que tu cuerpo deje de tratarlas como tales, y eso no sucederá solo por leer o mirar. Ocurre más o menos en la repetición número quinientos, quizá en la mil, cuando tus manos empiezan a moverse antes de que lo haga tu mente. Hasta entonces, divide el movimiento en partes a propósito. Practica la recepción hasta que te aburra. Mantén la posición final hasta que salir corriendo de ella te parezca un error. Ese tipo de repetición fea y deliberada es exactamente cómo se construye la coordinación.
La clave está en la posición inicial: rodillas flexionadas, brazos estirados hacia delante y el cuerpo ligeramente inclinado desde las caderas. En posición de espera. Imagina a un velocista en los tacos de salida, lleno de energía y listo para salir. Eso es lo que debes intentar conseguir.
El «Drive» es el movimiento con el que realmente se impulsa la máquina, y esto es lo que sorprende a casi todo el mundo: empieza con las piernas, no con los brazos. Las piernas generan alrededor del 60 % de la fuerza en cada tirón. Empuja hacia abajo con ellas primero. Una vez que estén casi estiradas, inclínate ligeramente hacia atrás y lleva la barra hacia la parte inferior del pecho. Los brazos vienen al final. Siempre. Nadie lo hace bien a la primera. El instinto es tirar primero con los brazos, porque es lo que parece que deberías hacer. Sigue volviendo a empezar con las piernas primero.
La posición final: piernas estiradas, las asas pegadas al cuerpo y los codos hacia atrás, más allá de los costados. No es una parada, sino más bien un aterrizaje. De hecho, notarás cuándo encaja el movimiento antes de poder expresarlo con palabras.
La fase de recuperación consiste en realizar todo el movimiento a la inversa. Primero se extienden los brazos, luego se inclina el cuerpo hacia delante desde las caderas y, a continuación, se doblan las rodillas mientras te deslizas hacia atrás, hacia la parte delantera de la máquina. Muchos principiantes se desconcentran mentalmente en este punto, como si solo se tratara de volver a la posición inicial. No es así. Este es el momento de respirar, reiniciar y prepararse realmente para el siguiente tirón. Si te precipitas o lo ignoras, notarás cómo esa falta de precisión se acumula, normalmente justo alrededor de la repetición veinte.
Hay algunos patrones que se repiten constantemente entre los remeros noveles. Es mejor mencionarlos ahora:
- Tus brazos intentarán adelantarse en todo momento. Deja que tus piernas empujen hacia abajo antes de tirar de nada, o estarás desperdiciando la mayor parte de tu fuerza en el suelo.
- Si te apresuras a volver a la fase de agarre, te quedas sin el único momento de descanso de la brazada. Reduce la velocidad del deslizamiento. Respira.
- En la fase de tracción, la espalda se arquea cuando debería flexionarse. El movimiento debe partir de las caderas, no de la columna vertebral, y tener clara esa diferencia es lo que te permitirá seguir remando sin dolor dentro de seis meses.
Una vez que el movimiento empieza a funcionar, la siguiente variable que hay que comprender es la propia máquina.
El mejor nivel de resistencia para principiantes
Si acabas de empezar, ajusta el regulador a 3. Un valor entre 3 y 5 es el adecuado para la mayoría de los principiantes y, sinceramente, eso es todo lo que necesitas saber por ahora.
Los remeros novatos casi siempre suben al máximo el amortiguador. Una resistencia mayor se percibe como más dura, y lo que es más duro se interpreta como un avance. Lo que realmente se consigue es una remada pesada y forzada que no tiene nada que ver con el esfuerzo y todo que ver con la carga. La técnica se desmorona antes de que hayas tenido la oportunidad de encontrarla. El amortiguador no es un regulador de dificultad.
ACE Fitness sitúa el rango óptimo para principiantes entre 3 y 5 precisamente por este motivo. Cuando aún estás aprendiendo el movimiento, lo que quieres es que la máquina te ayude, no que te ponga trabas. Movimientos suaves y controlados en cada tirón.
La cadencia también es importante aquí. La cadencia es el número de remadas por minuto (SPM), y entre 22 y 24 SPM es un buen punto de partida. A medida que vayas perfeccionando tu técnica, aumenta la cadencia antes de tocar el freno. La técnica es lo primero. La intensidad viene después.

Tus primeras cuatro semanas en la máquina de remo
Empieza poco a poco: dos sesiones cortas a la semana, el amortiguador ajustado en el nivel 3 y toda tu atención puesta en la técnica. Cuatro semanas bastan para pasar de sentirte inseguro en cada remada a sentir que realmente estás en tu elemento en la máquina de remo. Las sesiones son cortas a propósito, porque tu cuerpo necesita tiempo para que el movimiento se grabe en la memoria muscular antes de aumentar la intensidad. Lo importante durante esas primeras semanas es la constancia, no el esfuerzo que realices.
Semana 1: Adquirir el hábito (2 sesiones)
Sé breve y concéntrate por completo en tu remada. Ajusta el amortiguador al nivel 3 e intenta mantener una cadencia de unas 22 remadas por minuto.
- 5 minutos de remo suave (céntrate en la técnica, no en la velocidad)
- 3 series: 2 minutos a ritmo moderado, 1 minuto de descanso completo
- 5 minutos de relajación suave
Duración total: unos 21 minutos. Si empiezas a perder la forma antes de que termine el intervalo, acórtalo. Los malos hábitos se adquieren rápidamente cuando se realizan movimientos descuidados.
Semana 2: Prepara tu base (2-3 sesiones)
El movimiento ya empieza a salir bien, así que la semana 2 se centra en desarrollar algo de resistencia sobre esa base. Mantén el amortiguador en 3-4 y tu cadencia entre 22 y 24 SPM, igual que antes. Empieza cada sesión con unos 5 minutos a ritmo suave, lo justo para soltar músculos, y luego pasa a 15-18 minutos a un ritmo en el que puedas mantener una conversación. No un monólogo, sino una conversación de verdad. Si solo puedes soltar palabras sueltas entre jadeos, baja un poco el ritmo o la resistencia. Termina con 3-5 minutos suaves para que tu frecuencia cardíaca baje.
Semana 3: Añadir algo de estructura (3 sesiones)
En la semana 3 es cuando empiezas a jugar con los intervalos, y esa estructura es la que hace que las series posteriores resulten más llevaderas. Ajusta la resistencia a 3-4 y trata de mantener una cadencia de 24-26 remadas por minuto.
- 5 minutos de calentamiento suave
- Alterna 3 minutos de esfuerzo moderado con 2 minutos de remo suave, repitiendo el ciclo entre 3 y 4 veces
- 5 minutos de enfriamiento
Intenta que la duración total de la sesión se sitúe entre los 20 y los 25 minutos. Tu cuerpo aún se está adaptando a las exigencias de recuperación del entrenamiento por intervalos, y de eso se trata precisamente en este momento. Esas adaptaciones son las que hacen que las sesiones más largas empiecen a parecer manejables en lugar de insoportables.
Semana 4: Esfuérzate un poco (3 sesiones)
Sesiones más largas, esfuerzo controlado, amortiguador en 3-4, cadencia de 24-28 SPM. Elige tu formato: la opción A consiste en 25-30 minutos a ritmo constante, a una intensidad que resulte exigente pero mantenible. La opción B consiste en 20 minutos de intervalos (3 minutos a ritmo moderado, 2 minutos a ritmo suave, y así sucesivamente). Al final de la semana 4, la cadencia empieza a encajar.
Si quieres que el plan se adapte a tu situación actual, un entrenador de 10 Fitness puede ajustarlo para que se adapte a tu nivel físico actual y a tus objetivos.
Ya has terminado de remar. Lo que hagas en los diez minutos posteriores a la sesión puede marcar una diferencia mayor de lo que la mayoría de la gente cree.
Qué hacer al terminar tu primera sesión
Después de una sesión de remo, relájate remando a un ritmo suave durante 3 a 5 minutos y, a continuación, estira los principales grupos musculares que acabas de utilizar.
La mayoría de la gente ya se ha desconectado mentalmente cuando termina la última remada. Tu cuerpo, sin embargo, no. Baja el amortiguador a 2 y sigue remando a un ritmo de entre 16 y 18 remadas por minuto, sin esfuerzo, durante tres o cinco minutos. Eso es lo que permite que tu frecuencia cardíaca baje gradualmente, en lugar de caer en picado en cuanto te detienes.
Una vez que te bajes de la máquina, dedica unos minutos a las zonas que más se solicitan al remar: los flexores de la cadera, los isquiotibiales, la parte superior de la espalda y los hombros. Incluso cinco minutos cuentan más de lo que crees. La diferencia se nota a la mañana siguiente, cuando no tengas que arrastrar los pies hasta la cafetera. Esta guía de estiramientos para músculos doloridos te guía a través de una rutina completa si quieres seguir un plan.
Prueba un entrenamiento con máquina de remo en 10 Fitness, en Little Rock
Todos los centros de Arkansas 10 Fitness cuentan con máquinas de remo y están abiertos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, así que cualquier momento es bueno para pasar por allí y probar una. En la zona de Little Rock, tienes tres opciones dependiendo de por dónde vengas. 10 Fitness Cantrell, en 6823 Cantrell Rd, Little Rock, AR 72207, tiene una distribución ideal para principiantes, con máquinas de cardio justo al lado de las de remo, lo que hace que todo resulte mucho menos intimidante. 10 Fitness University, en 6221 Colonel Glenn Rd b, Little Rock, AR 72204, es ideal para estudiantes y para cualquiera que se encuentre en la zona sur de la ciudad. Y si trabajas en el centro, 10 Fitness Downtown, en 300 River Market Ave, está justo ahí. Sea nuevo en el gimnasio o en el remo, no importa. Este es tu sitio de todas formas. Echa un vistazo a todas las instalaciones de 10 Fitness para ver qué incluye tu abono.
¿No sabes cuál es el centro más cercano? Utiliza nuestro buscador de gimnasios para encontrar tu club más cercano.
¿No estás seguro de si estás utilizando la máquina correctamente?
Una sola sesión con un entrenador personal de 10 Fitness puede corregir tu técnica y diseñarte un plan personalizado. El remo tiene una curva de aprendizaje, y es más fácil adquirir buenos hábitos desde el principio que desaprenderlos más adelante. Un entrenador con certificación nacional puede pulir tu técnica, adaptar un plan a tus objetivos reales y asegurarse de que no te estés matando en entrenamientos que no te están dando resultados. No se trata tanto de necesitar un entrenador como de llegar a tu meta sin desvíos.
Preguntas frecuentes
¿Es la máquina de remo adecuada para principiantes?
Sí, y probablemente más que la mayoría de las demás máquinas. No hay ningún obstáculo de coordinación, no se requiere un nivel mínimo de forma física y no hay nada que tengas que aprender antes de tu primera sesión. Ajustas la resistencia al nivel que te resulte más cómodo. Tus articulaciones no sufren porque no hay impacto. Es una de las actividades de cardio más accesibles que existen.
¿Con qué resistencia debería empezar?
La palanca situada en el lateral de la jaula del volante de inercia, el amortiguador, hay que ajustarla entre 3 y 5. Funciona como cambiar de marcha en una bicicleta. Y aquí está el error que comete la gente: un valor más alto no significa más resistencia. No necesariamente. Ese rango de 3 a 5 es donde los principiantes realmente progresan, porque permite realizar un movimiento suave y constante sin tener que luchar contra la máquina en cada brazada.
Ya tienes ajustado el amortiguador. Ahora fíjate en el indicador de rendimiento en «s/m» y mantén el ritmo de remada entre 22 y 24 por minuto. ¿Te resulta demasiado fácil? No toques la palanca. Empuja con más fuerza con las piernas. La máquina de remo funciona con aire, así que la fuerza que ejerces es la resistencia que recibes. La palanca solo controla el flujo de aire. El resto depende de ti.
¿Cuánto tiempo debe remar un principiante?
Empieza con sesiones de entre 10 y 15 minutos, incluyendo el calentamiento y el enfriamiento. Con eso es más que suficiente. Mantén esta rutina durante 3 o 4 semanas y verás cómo, de forma natural, tus sesiones se alargan hasta los 20 o 30 minutos. La constancia siempre es más importante que la duración.
¿Dónde puedo encontrar una máquina de remo cerca de aquí?
Todos los centros de 10 Fitness en Arkansas cuentan con máquinas de remo y están abiertos las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Little Rock, Conway, Jonesboro: estés donde estés en el estado, hay un centro cerca de ti. Pásate cuando quieras y empieza a entrenar.

¿Listo para subirte a la máquina de remo?
Tienes todo lo que necesitas. El remo es ideal para cualquier tipo de cuerpo, cualquier nivel de forma física y cualquier punto de partida. Tanto si es la primera vez que vas al gimnasio como si solo quieres darle un giro a tu rutina, a la máquina de remo no le importa cuál sea tu situación. Simplemente te espera ahí. Hazte socio de 10 Fitness y tendrás acceso a máquinas de remo en todos los centros de Arkansas, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Empieza desde donde estés. El resto vendrá solo, y nosotros estaremos aquí contigo.

